Unidad de Trastornos de Ansiedad

La ansiedad es una emoción con la que nacemos, al igual que otras como el miedo, la sorpresa o el enamoramiento. La ansiedad cumple con la función de protección al organismo, situándolo en un estado de emergencia cuando nuestro cerebro percibe un peligro. Sin embargo, en muchas ocasiones esta emoción provoca en el organismo una serie de síntomas que, lejos de ayudarnos, nos asustan, incomodan e incluso dificultan el curso normal de nuestra vida.

La Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual crea la Unidad de Ansiedad (UTAN) con el ánimo de poner a disposición de centros sanitarios (médicos, psicólogos, educadores, etc.) y población general, un servicio innovador y altamente especializado en trastornos de ansiedad ofrecido por profesionales de la salud, basado en los más recientes y reconocidos estudios científicos, a partir de los cuales se pretende abanderar el tratamiento de los principales trastornos de la ansiedad en España (crisis de angustia, ataques de pánico, agorafobia, fobia social, obsesivo-compulsivo, ansiedad generalizada, estrés postraumático…) buscando ayudar a las persona a superar con éxito estos problemas.

¿Cómo sé si tengo un trastorno de ansiedad?

Síntomas mentales

  • Preocupación excesiva.
  • Inseguridad, miedo o temor.
  • Dificultad de concentración.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Pensamientos negativos de inseguridad y / o incapacidad.
  • Anticipación de peligro.
  • Etc.

Síntomas físicos

  • Cardiovasculares: palpitaciones, tensión arterial elevada, accesos de calor.
  • Respiratorios: sensación de ahogo, respiración rápida y superficial, opresión torácica.
  • Gastrointestinales: náuseas, vómitos, diarrea, molestias digestivas.
  • Genitourinarios: micciones frecuentes, eyaculación precoz, disfunción erectiva, vaginismo.
  • Neuromusculares: tensión muscular, dolor de cabeza, fatigabilidad excesiva.
  • Neurovegetativos: sequedad de boca, sudoración excesiva, mareo, lipotimia.

Síntomas de conducta

  • Movimientos torpes y desorganizados.
  • Paralización motora.
  • Conductas de evitación.
  • Tartamudeo y otras dificultades de expresión verbal.

La aparición de unos u otros síntomas depende de las características de cada persona, de la situación motivadora de ansiedad y de la intensidad de la reacción o estado.

Las diferentes caras de los trastornos de ansiedad…

Crisis de ansiedad

También llamadas ataques de pánico presentan síntomas como falta de aire, sudoración, palpitaciones, escalofríos, opresión torácica, miedo a morir, a perder el control, etc. Estos síntomas se pueden manifestar durante el día o de forma espontánea durante el sueño.

Agorafobia

La agorafobia es el miedo ante situaciones en las que se percibe un elevada dificultad de salida u obtención de ayuda. En general, el agorafóbico teme cualquier lugar o situación en los que se siente desprotegido.

Fobia social

La fobia social se manifiesta cuando una persona se encuentra bloqueada ante las relaciones sociales, con síntomas de evidente malestar tanto psicológico (miedo a hacer el ridículo, bloquearse, tartamudear...) y físicos ( miedo a ruborizarse, temblar, sudar...) y suele conducir a una evitación de situaciones sociales en las que uno pueda convertirse en centro de atención.

Fobias específicas

Una fobia específica se presenta cuando el individuo escapa o evita un estímulo que le produce temor (animales, situaciones, medios de transporte...) de modo que llega a alterar su vida cotidiana.

Trastorno obsesivo - compulsivo (TOC)

El trastorno obsesivo - compulsivo se caracteriza por una preocupación excesiva ante la aparición de pensamientos, imágenes o situaciones (obsesión) que causan un elevado malestar, y se busca una conducta que consiga minimizarlo (compulsión). La temática de las obsesiones puede ser variada: limpieza, orden, comprobaciones, evitación de errores, etc.

Ansiedad generalizada

Las principales manifestaciones de la ansiedad generalizada son una preocupación y tensión crónicas aún cuando nada parece provocarlas.

El padecer este trastorno significa anticipar siempre un desastre, frecuentemente preocupándose de forma excesiva por la salud, el dinero, la familia o el trabajo. En algunas ocasiones la raíz de la preocupación es difícil de localizar. El simple hecho de pensar en afrontar el día puede provocar ansiedad.

¿Qué ponemos a su disposición?

  • Diagnóstico y Evaluación especializada.
  • Tratamiento personalizado.
  • Trabajo en coordinación con el médico o especialista que hace la derivación.

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