Unidad de Psicología Infanto-Juvenil

Desde que el ser humano nace, todo lo que le rodea es de vital importancia para el buen desarrollo de sus aptitudes y actitudes. En la etapa infantil, muchos son los problemas cotidianos que pueden aparecer, tanto en la conducta externa del menor, en su área emocional, como en los distintos ambientes en los que el niño/a se desarrolla: familia, escuela, grupo de iguales.

Durante este período, se van formando la autoestima, las habilidades sociales, las creencias acerca de nosotros mismos, de los demás y del mundo, los miedos, etc, que tendrán sus consecuencias tanto positivas como negativas a lo largo de todas las etapas de la vida. Por eso, es importante observar el comportamiento de los niños y adolescentes con el fin de saber si están creciendo psicológicamente sanos para, en caso contrario, proporcionarles ayuda profesional que les guiará hacia un crecimiento psicológico adecuado.

La Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual crea la Unidad de Psicología Infanto-Juvenil (UPI) con el ánimo de poner a disposición de pediatras, pedagogos, psicólogos, orientadores escolares y la población general, un servicio innovador y altamente especializado en trastornos relacionados con la infancia y juventud, ofrecido por doctores en psicología y/o especialistas en trastornos la infancia y adolescencia y que, basándose en rigurosos estudios científicos en el ámbito de la psicología dirigida a menores, pretende convertirse en una referencia nacional en el tratamiento de los trastornos más frecuentes de esta población.

¿Cómo sé si mi hijo/a tiene un problema y necesita ayuda psicológica?

Porque en el colegio…

  • Se quejan de que “está en babia”.
  • Tiene frecuentes despistes en su vida cotidiana: deberes, libros , entrega de trabajos…
  • Le cuesta respetar turnos de palabra o en los juegos.
  • Gran dificultad de permanecer sentad.
  • Se quejan de la calidad de presentación de los trabajos.
  • Tiene dificultades en el modo de enfocar el estudio o en la motivación hacia el mismo: está mucho tiempo ante los libros y no parece sacar provecho, anticipa que va a a suspender antes de empezar a estudiar, baja confianza en si mismo para lograr buenas calificaciones....
  • Se aburre en clase.

Porque en casa…

  • En alguna ocasión ha mostrado su intención de querer portarse bien pero no es capaz.
  • Abandona sus juegos a medias.
  • Tiene dificultad en el control de esfínteres.
  • Tiene fobias o miedos infantiles que ocasionan al niño/a problemas en su vida cotidiana.
  • Se encuentra cada vez más agresivo y/o irritable.
  • Los padres comienzan a tener dificultades para el que el niño se aleje de casa o de alguno de sus familiares por un periodo determinado de tiempo.
  • Manifesta repetitiva de sonidos o gestos cuándo está especialmente ansioso: tics.
  • Acaba de nacer un hermanito/a y su comportamiento ha cambiado sustancialmente.
  • Cada vez cuesta más controlar su comportamiento, que parece saber manejar cada vez mejor las reacciones de sus progenitores.
  • El hijo adolescente, comienza a alterar la vida familiar.

Porque en sus relaciones sociales…

  • Tiene problemas de relación con los niños de su edad ( bien porque se trate de un niño retraído, bien porque siempre quiera imponerse y termina por tener problemas con los amigos).
  • Es un niño/a muy impulsivo/a o excesivamente indeciso/a.
  • Se aburre con los grupos de su misma edad, no parece tener intereses similares.
  • El adolescente comienza a manifestar conductas de riesgo (imprudencias, relaciones con círculos dónde se consumen sustancias, él mismo consume sustancias, ha abandonado los estudios, etc...)

Su hijo/a puede tener algún problema…

Afectivo y/o de adaptación emocional

Trastornos del comportamiento

Trastornos del aprendizaje

  • Ansiedad infantil o de separación.
  • Depresión.
    • Irritabilidad.
    • Alteraciones del apetito.
    • Falta de concentración.
    • Problemas en el rendimiento escolar.
    • Poca confianza en si mismo.
    • Desinterés y/o apatía.
    • Retraimiento social.
    • Sentimientos de culpa.
    • Agresividad.
    • Quejas somáticas (dolor de barriga, de cabeza, etc.)
    • Trastornos del sueño (insomnio, pesadillas nocturnas..)
  • Celos.
  • Cambios de estado de ánimo.
  • Cambios del apetito.
    • Resistencia a ingerir alimentos.
    • Obesidad infantil.
  • Problemas con la aceptación de su propia imagen.
    • Vigorexia (Obsesión por verse musculoso, se asocia belleza a delgadez)
    • Trastornos de la identidad sexual
  • Miedos.
    • A ir a la escuela.
    • A la oscuridad.
    • A quedarse solo.
    • A la muerte.
  • Problemas de pareja (algunos problemas que pueden acompañarla en esta etapa)
    • Conductas agresivas
    • Dificultades en el control de los impulsos.
      • Agresividad.
      • Impulsividad.
      • Cleptomanía (robos).
    • Timidez y/o aislamiento social.
    • Alteraciones del sueño.
      • Miedos nocturnos.
      • Pesadillas.
      • Sonambulismo.
      • Terrores nocturnos.
      • Insomnio o hipersomnia.
      • Bruxismo.
    • Control de esfínteres.
      • Enuresis y/o encopresis (hacerse pipi y/o caca, respectivamente, en la cama).
    • Adicción a video-juegos, internet, móvil, etc.
      • Diagnóstico y Tratamiento del Déficit Atención con Hiperactividad (TDAH)
        • Déficit de atención.
        • Hiperactividad.
        • Impulsividad.
        • Bajo rendimiento escolar.
        • Dificultad de obediencia.
        • Dificultad de mantener la atención en tareas repetitivas, difíciles o aburridas.
          • Se precipita, interrumpe, no planifica.
        • Fracaso escolar.
        • Dificultades de lectura o escritura.
        • Déficit en técnicas de estudio.
          • Ansiedad ante los exámenes.
          • Falta de atención y concentración.
          • Mala planificación y organización de tareas.

        Escuela de padres

        En muchas ocasiones, los padres podemos aprender cómo manejar de modo más eficaz el comportamiento de los menores, ya sea aumentando aquellas conductas que nos parecen adecuadas o bien reduciendo aquellas que consideramos pueden perjudicar al menor en el transcurso de su vida. Para ello la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual ha puesto a su disposición la Escuela de Padres de la AEPCCC.

        En ella, los padres obtienen asesoramiento sobre Pautas del comportamiento a seguir para los padres frente a estos problemas con sus hijos.

        • Asesoramiento.
        • Diagnóstico y Evaluación especializada.
        • Tratamiento personalizado.
        • Coordinación con el médico o especialista que hace la derivación.

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