Niños superdotados ¿Cómo desarrollar su talento en casa?

Escrito por Marta Peña Ramos el Jueves, 04 Septiembre 2014 Publicado en Psicología Infanto-Juvenil Lecturas: 15481

Cada familia tiene su historia, en unos casos son los padres quienes detectan en su hijo una mente más rápida que la de otros niños de su edad, en otros casos, son los profesores quienes lo descubren viendo los resultados escolares. Todos ellos terminan con la misma conclusión: tenemos un hijo superdotado. Ya sabemos que el niño es especial, que tiene unas necesidades que los demás no tienen, pero ¿qué podemos hacer para ayudarle?

Niños SuperdotadosHay que tener en cuenta que desde el colegio se suelen aplicar dos medidas: una es la flexibilización (acelerar o adelantar uno o más cursos escolares) y la otra es el enriquecimiento curricular (añadir aprendizajes como complemento de la enseñanza reglada). Pero hay otras actuaciones no tan formales que pueden ser de utilidad como por ejemplo, proponerle ayudar a otros niños a los que les cueste más aprender ya que es un intercambio muy motivante para ambos.
 

Pero en casa, ¿qué aspectos tenemos que tener en cuenta cómo padres?

El primer aspecto a abordar sería ¿debo decirle a mi hijo que es superdotado? La respuesta es afirmativa, como hemos visto, ya desde el colegio requiere atenciones y orientaciones especiales por lo que es importante que el niño sepa la razón de esos cambios. Pero hay que tener en cuenta que la información debe ir con una explicación que le ayude a ser consciente de sus diferencias, que le ayude a comprender su elevada inteligencia y hacerle ver que tener altas capacidades no le exime de seguir las normas o de tener problemas como los demás niños. Además hay que responder a sus demandas tempranas (como por ejemplo, enseñarles a leer cuando lo pidan aunque creamos que es muy pequeño) y hay que disponer en casa de material para cultivar aficiones en las que destaquen.
  • ¿Cuál puede ser una primera actuación?
Es muy importante colaborar con el centro docente en todo el proceso educativo del niño y también estar en contacto permanente con asociaciones y entidades públicas ya que hay centros dedicados a este tipo de niños que apoyan a los padres y organizan diferentes actividades.
  • ¿Qué aspectos son los más importantes? 

A grandes rasgos, sería orientar el trabajo del niño, planificarle su descanso, canalizar sus intereses, facilitarle la búsqueda de información y afianzar el equilibrio en sus relaciones sociafectivas, es decir, la superioridad del padre no está en las destrezas, sino en la mayor madurez y visión de futuro. Enseñarle estos aspectos es más importante que el estimular directamente sus capacidades

  • ¿Qué tenemos que tener en cuenta?
Niños superdotadosHay que ser conscientes de que ofrecer ayuda educativa desde el hogar supone un gran esfuerzo, ya que es una tarea compleja que requiere tiempo y dedicación. Nuestro hijo necesita experiencias de aprendizaje que le motiven y sus aptitudes excepcionales exigen actividades que le planteen el reto necesario para generar entusiasmo y satisfacción, lo que evitará que se desmotive y reduzca su rendimiento. Las enseñanzas tienen que ser globales y abordar la misma temática desde diferentes perspectivas para integrar diferentes recursos. Además estos aprendizajes tienen que ser funcionales y por tanto poder generalizarse a otros contextos, lo que motivará mucho al niño. Es decir, el principal objetivo es desarrollar su autonomía y autorregulación. Así mismo, hay que ser conscientes de que su inteligencia no implica que destaque en todas las áreas e incluso puede que en algunas muestre ineptitud. Es necesario estimular su aprendizaje sin presionarle o marcándole metas excesivamente altas, hay que evaluar muy bien sus intereses y planificar su tiempo libre sin privarles de diversiones propias de su edad. Y sobre todo, es importante armarse de paciencia Niños superdotados: ante su insaciable curiosidad mostrándose tranquilos ante preguntas inusuales (ej: si no sabemos algo podemos animarle a buscar la respuesta y comentarla con nosotros).
  • ¿Qué actividades puedo proponerle?
Una buena idea, puede ser inscribirle en diferentes concursos que se convoquen en la ciudad o comunidad (de cuentos, poesías, canciones, fotografía…), apuntarle a diferentes actividades extraescolares relacionadas con sus intereses (ej: colaborar con el periódico o radio que se haga en el colegio) y participar en juegos informáticos como el BlockTM que es como el tetris pero en tres dimensiones. Con respecto al uso del ordenador es importante que éste esté situado en un lugar visible de la casa, que se pongan filtros para el uso responsable y que se use lo máximo posible junto con los padres, ya que a pesar de ser una herramienta muy potente para el desarrollo de estos niños también encierra muchos peligros que debemos evitar.
 
Sabemos que no hay una sola inteligencia, sino que ésta tiene diferentes ámbitos ¿Cómo podemos desarrollar las inteligencias en las que más destaque nuestro hijo? Lo primero es conocerle para detectar los aspectos que más le interesan.
 
¿Si su ambición se relaciona con la creatividad? Es uno de los aspectos que a veces queda en segundo plano. Para fomentar este atributo, se puede jugar a inventar juguetes con materiales de desecho ya que así además fomentaríamos el reciclaje, jugar al origami (papiroflexia), innovar con el tagram que es un rompecabezas de siete piezas cuyas actividades van aumentando en dificultad de forma gradual desde construir figuras copiadas hasta crear figuras sin un modelo en el que fijarse, también se puede pintar (de forma autónoma o acudiendo a clases de pintura, de dibujo…), diseñar las felicitaciones que entrega la familia, crear collages (de excursiones, de acontecimientos…). Otra forma muy sencilla de fomentar la creatividad es ante cualquier situación preguntarle, ¿qué harías tú? Y tratar de que sea 
imaginativo con su respuesta.
 
¿Y si quiero fomentar la inteligencia kinésica (corporal)? Sería conveniente hacer juegos de coordinación y ritmo (ejemplo: seguir secuencias), representar cuentos, hacer deportes,realizar excursiones o dedicarse a otras actividades manuales como la cocina o la jardinería.
 
¿Y para desarrollar su inteligencia lingüística? además de usar estrategias tradicionales como adivinanzas o pasatiempos, conviene desarrollar desde pequeño su expresión, para ello hay que dedicar un rato al día para hablar ya sea de una película, contar lo que ha hecho a lo largo del día o cualquier cosa que se nos ocurra y que sirva para que nuestro pequeño se acostumbre a exponer determinados hechos. Además, un ejercicio muy divertido y que fomenta tanto la lingüística como la expresión de emociones es decir una frase modificando su tono o su expresión tratando de simular diferentes emociones (triste, contento…). Otro ejercicio muy recomendado es el cuentacuentos en el que a partir de una imagen, el niño se inventa un cuento y podemos después representarlo. Por último no hay que olvidar fomentar 
la lectura, leyendo conjuntamente diferentes cuentos, o si el niño es más mayor que leamos el mismo libro de forma independiente y luego comentarlo juntos. Además, podemos acostumbrarle a leer la prensa diaria y hacer una pequeña crítica de alguna noticia, lo que le permite estar informado y aprender a ser analítico con lo que lee. Otra opción es aprender nuevos idiomas.
 
Niños Superdotados¿Y si su talento es matemático? Desde pequeño hay que darle oportunidades aprovechando circunstancias ordinarias para clasificar, seriar, medir, contar y otras actividades relacionadas con eso. Además, un juego interesante para hacer son sudokus, muy de moda últimamente.
 
¿Y la inteligencia naturalista? Para esto, se pueden buscar diferentes experimentos en internet y ponerlos en práctica en casa (por ejemplo: ¿los huevos flotan o se hunden?¿Y si añadimos sal al agua?) o se pueden poner en práctica ejercicios de astronomía (por ejemplo, buscar constelaciones observando el cielo).
 
¿Y el musical? Con respecto a este talento, se pueden realizar juegos muy entretenidos como jugar con música, tocar instrumentos (ya sea de forma espontánea o yendo al conservatorio), ir a clase de danza, conciertos, cantar en fiestas familiares…
 
¿Y si queremos fomentar lo emocional en la familia? Una buena tarea es ayudar a sus hermanos con sus estudios o hacer encargos familiares, lo que les hace sentir que su potencial se está aprovechando, además, hay que enseñarle a tomar decisiones mostrándole que debe pensar en las alternativas y en las consecuencias de las acciones. Por último, una actividad muy gratificante tanto emocionalmente como en otros aspectos consiste en hacer proyectos familiares conjuntos como puede ser ir a un museo o realizar una excursión toda la familia. En este último caso, se puede plantear que antes del viaje el niño busque toda la información y planifique la ruta que quiere llevar a cabo, durante el viaje se seguirá la información recogida y se harán fotos y al regresar el niño se encargará de confeccionar murales, álbumes o diapositivas que resuman el viaje realizado.
 
Y para ayudarle con sus relaciones sociales, ¿qué hago? Es cierto, que en general cuantas más diferencias existen entre el alumno superdotado y los demás compañeros, más difícil es su integración y suelen normalizar su rendimiento para conseguir la aceptación del grupo. En estos casos su superioridad intelectual es un motivo de rechazo. Por ello, estos niños necesitan sentir que son aceptados y que pertenecen a su clase, que pueden confiar en los demás, que pueden compartir sus ideas y preocupaciones sin que los demás se burlen, etc. Por ello, para facilitar la expresión de los sentimientos de estos niños conviene escucharles atentamente, aceptar sus sentimientos, manifestar nuestras opiniones con respecto a lo que dice en buen tono y favorecer el aprendizaje de la resolución de conflictos para que aprenda criterio y autodominio personal. Es muy importante favorecer su autoestima y desarrollo emocional y social del niño desde el inicio de su escolaridad. Hay que enseñarles a aprender a aceptar, respetar y valorar a compañeros menos capaces, a integrarse en los grupos de iguales y a mantener relaciones sociales fluidas y un comportamiento positivo.
 
¿Y si mi hijo ya es adolescente? Hay que seguirles estimulando a lo largo de todo el ciclo vital y es importante obligarles a realizar todas las tareas escolares incluso las que no son de su agrado. En estas edades especialmente es importante desarrollar su sentimiento social, incitándoles a participar en actividades de asistencia social, colaborar en proyectos de ayuda a clases marginadas o con necesidades, realizar voluntariados en el hospital o con ancianos, acompañar a personas mayores que están solas, ayudar a gente con dificultades de aprendizaje… Esto les motiva mucho y les anima ver cómo su talento puede ser aprovechado, ya que en general, los adolescentes con altas capacidades tienen una predisposición de apertura hacia los demás y están dispuestos a participar y a ayudar en tareas familiares y 
profesionales.
 
Como conclusión, podemos ver que hay muchos ejercicios y muchas actividades para estimular a un niño superdotado, pero no debemos olvidar que por muy inteligentes que sean, eso no debe condicionar nuestra actuación como padres y hay que asumir unas mínimas normas educativas en colaboración con los profesores y los especialistas y darnos cuenta de que no somos más que otros padres porque tengamos un niño brillante, pero sobre todo, no hay que olvidar que nuestro hijo no es un adulto pequeño, es ante todo un niño y necesita tanta atención y supervisión como un niño ordinario, y hay que tratarlos como tales, ayudándoles a tener una infancia y adolescencia plena.
 
Bibliografía
  •  Arocas Sanchis, E. y Vera Lluch, G. Altas capacidades intelectuales: programas de enriquecimiento curricular. Madrid: CEPE, 2012
  •  Gómez Castro, J.L. Mi hijo es sobredotado y, ¿ahora qué? Madrid: EOS, 2003.
  •  Martín Bravo, C. Superdotados problemática e intervención. Salamanca: Servicio de apoyo a la enseñanza (Universidad de Valladolid), 1997.
  •  Martín Lobo, M.P. Niños inteligentes: guía para desarrollar sus talentos y altas capacidades. Madrid: Palabra (edu.com), 2004.

Acerca del Autor

Marta Peña Ramos

Marta Peña Ramos

Marta Peña Ramos, alumna de la 3ª Edición del Máster Online Selección de Psicología Infanto-Juvenil

Comentarios (0)

Déje un comentario

Estás comentando como invitado. Autentificación opcional debajo.

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario y garantizar su correcto funcionamiento. Puede cambiar la configuración u obtener más información si consulta nuestra Política de Privacidad.

Acepto las cookies de este sitio

EU Cookie Directive Plugin Information