Fenotipo Sociopragmático en Trastornos del Espectro Autista

Escrito por María José Guerra Guimarey el Martes, 17 Noviembre 2015 Publicado en Autismo Lecturas: 2994

Los Trastornos del Espectro Autista (TEA) se caracterizan por déficits importantes en el lenguaje pragmático. Esta revisión de la literatura científica pretende caracterizar estas alteraciones estableciendo un fenotipo pragmático. Para ello se realizó una búsqueda en Pubmed de artículos científicos de los últimos 5 años. Definiremos el concepto de pragmática y describiremos las técnicas de evaluación utilizadas. Describiremos las diferentes teorías explicativas de las alteraciones pragmáticas en sujetos TEA. Finalmente, estableceremos un fenotipo pragmático en sujetos TEA.

INTRODUCCIÓN

El Trastorno del Espectro Autista o TEA es un grupo de trastornos del neurodesarrollo habitualmente diagnosticado en la niñez. Ha sido incluido recientemente en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V) desde una visión dimensional, incluyendo síndromes que en la cuarta edición del manual formaban diferentes categorías. Se incluyen el Trastorno Autista, el Trastorno de Asperger, el Trastorno Desintegrativo infantil y el Trastorno Generalizado del Desarrollo no Especificado. El Síndrome de Rett es eliminado de esta categoría. Se caracteriza por déficits persistentes en la reciprocidad socio-emocional y comunicación no verbal, patrones de comportamiento o intereses restringidos y repetitivos e hiper o hipo-reactividad a estímulos sensoriales (DSM-V).

A pesar de la gravedad que suponen los TEA, hay muy pocos estudios que reflejen concisamente las dificultades pragmáticas de los mismos. El propósito de  este artículo es revisar y caracterizar el fenotipo sociopragmático de los TEA. Para ello revisaremos en primer lugar la definición de pragmática y qué métodos de evaluación se utilizan para medirla. Posteriormente revisaremos las diferentes teorías que explican las dificultades pragmáticas en los TEA. Concluiremos analizando las dificultades sociopragmáticas  que presentan los diferentes TEA.

MÉTODO.

Para la selección de los artículos utilizados en esta revisión se ha realizado una búsqueda en Pubmed de artículos científicos de los últimos 5 años. Se han utilizado las siguientes palabras clave: “pragmatic”, “autism”, “ASD”, “social”, “Asperger”. Se han incluido también algunos artículos de más de 5 años de antigüedad por su relevancia a nivel científico.

FENOTIPO SOCIOPRAGMÁTICO EN LOS TEA.

1. Definición de pragmática.

Los seres humanos para comunicarnos utilizamos  el lenguaje, que consta de un componente gramatical y otro componente pragmático (Leech, 1983). Según Gumperz, “la Comunicación es una actividad social que requiere los esfuerzos coordinados de dos o más individuos. El meramente hablar para producir frases, no importa lo bien formadas que estén, no constituye por sí misma una comunicación” (Gumperz, 1982).

La pragmática es el uso del lenguaje y los procesos por los que producimos e interpretamos, teniendo en cuenta actitudes, intenciones y suposiciones de los participantes en el intercambio comunicativo (De los Heros, 2012). Por tanto la pragmática sería el conjunto de estrategias y principios para alcanzar éxito en la comunicación mediante el uso de la gramática. En definitiva, concierne al uso funcional del lenguaje en la comunicación y el discurso (Peter de Villiers, 2004). Según la Real Academia Española de la Lengua (diccionario R.A.E., 2002) la pragmática es la “Disciplina que estudia el lenguaje en su  relación con los usuarios y las circunstancias de la comunicación”.

Siguiendo a Gallardo-Pauls (Gallardo-Paúls, 2009), para medir la pragmática podemos hablar de 3 diferentes dimensiones: la enunciativa, interactiva y textual. Esta última se encuentra vinculada a la coherencia gramatical del lenguaje emitido, mide la morfosintaxis, la semántica, informatividad del lenguaje, cohesión y coherencia del mismo. La pragmática enunciativa trata de los actos del habla: declaraciones, interrogaciones o peticiones, y significados inferenciales. La pragmática interactiva mide el ajuste del uso verbal al interlocutor y el contexto que integran la situación comunicativa. Implica al ritmo y agilidad conversacional, participación proporcional en la toma de turno, emisión proporcional de preguntas o informaciones y respuestas, comunicación gestual y corporal, uso comunicativo de la mirada, así como la adecuación a las normas sociales de cortesía y decoro.

Para Adams (Adams, 2002), los siguientes síndromes presentan diferentes niveles de dificultad en la comunicación pragmática: Autismo de Alto Funcionamiento y Síndrome de Asperger, Trastornos Específicos del Lenguaje, Trastorno Semántico pragmático del Lenguaje  y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. A estos síndromes deberíamos unirles el Autismo Clásico, donde las dificultades pragmáticas son más evidentes. En resumen, los TEA presentan dificultades pragmáticas que es necesario analizar.

2. Teorías explicativas de las dificultades pragmáticas en los TEA.

2.1. Hipótesis de la motivación social.

Dawson promovió esta teoría, que sostiene que las alteraciones en el procesamiento de las caras presentes en el autismo son secundarias a un déficit primario en la motivación social. Así, como resultado de esta motivación social reducida, el niño en riesgo para TEA pasa menos tiempo prestando atención e interaccionando con otras personas. Esto contribuye a un fallo en el desarrollo de procesar caras, lenguaje y otros elementos de la interacción social, lo cual conlleva una especialización cortical cerebral menor (Dawson, 2008).

2.2. Funciones ejecutivas en el Síndrome de Asperger.

Hill comparó  22 adultos Asperger versus controles, midiendo las funciones ejecutivas, y vió que en el Síndrome de Asperger existen dificultades significativas en cuanto a la flexibilidad del pensamiento, identificación de la relevancia, aprendizaje de la experiencia y capacidad para centrarse en el objetivo (Hill, 2006). Por tanto, parece que las funciones ejectutivas se encuentran alteradas en el Síndrome de Asperger.

2.3. Coherencia central en los TEA.

Uta Frith, en 1989, describió los TEA como seres con un Déficit de Coherencia Central, lo cual implica un exceso de conciencia de los detalles e incapacidad para ver el panorama global, incapacidad para integrar la información dentro de un concepto más amplio e incapacidad para resumir y captar lo importante.

2.4. Teoría de la Mente (ToM).

Esta  teoría  (Baron-Cohen, 1985) especifica un mecanismo en el cual subyace  un aspecto crucial en las habilidades sociales, como ser capaz de concebir estados mentales en otros: saber lo  que otros quieren, saben, sienten o creen.

Kaland et al  estudiaron las habilidades para inferir estados mentales versus físicos en 21 individuos con Síndrome de Asperger versus 21 controles, apareados por edad e inteligencia, mediante un test avanzado de Teoría de la Mente. Concluyeron que los individuos con Síndrome de Asperger puntuaron más en tareas que concernían estados físicos, pero aún así lo hicieron peor que los controles, ya que tendían a interpretar literalmente el comportamiento sin tener en cuenta el contexto, y a elegir una explicación física cuando un estado mental era más apropiado. También necesitaron más tiempo que los controles para resolver las tareas. El autor concluye que tanto los individuos con Síndrome de Asperger como Autismo de alto funcionamiento no carecen totalmente de habilidad para atribuir estados mentales, pero lo hacen de forma diferente en comparación con individuos con un desarrollo normal. Procesan los eventos sociales de manera idiosincrática, en contraste con la interpretación intuitiva realizada por los individuos normales (Kaland, 2002).

3. Técnicas de evaluación pragmática.

La evaluación pragmática es necesaria porque informa del funcionamiento social y cognitivo del individuo, sirve para plantear estrategias de tratamiento, valorar el progreso en la terapia (Adams, 2002), y el perfil pragmático en las subescalas nos determinará la diana terapéutica adecuada (Volden J, 2010).

La evaluación pragmática trata de la descripción detallada de las habilidades comunicativas del niño usando herramientas formales y observaciones o checklists informales. Es una evaluación costosa en tiempo, difícil de estandarizar, contexto y entrevistador-dependiente, y también dependiente del nivel de desarrollo del sujeto (Adams, 2002). Las investigaciones en  pragmática se caracterizan por dos necesidades metodológicas: controlar las variables externas y trabajar con contextos representativos de una situación de lenguaje natural (Doquin de Saint Preux, 2011).

Algunos de los test estandarizados de evaluación pragmática son los siguientes:

  • ACE. “Assessment of Comprehension and Expression (6–11) (Adams, Cooke, Crutchley, Hesketh, & Reeves, 2001).
  • CELF-4. “Clinical Evaluation of Language Fundamentals” (Semel, Wiig, & Secord, 2000).
  • TLC. “Test of Language Competence” (Wiig & Secord, 1989).
  • BLOC: Bateria del lenguaje objetiva y criterial. Contiene subtest en los cuales se infiere la comprensión e interpretación del lenguaje no literal, pero no son puramente de evaluación pragmática.
  • Children Communication Checklist (Bishop, 1989): Escala cualitativa puntuada por profesores, que consta de 70 items y 9 escalas. Diferencia niños con trastorno específico del lenguaje de otras alteraciones del lenguaje pragmático. Presenta una fiabilidad interobservador alta.

Otros test no estandarizados de evaluación de la función pragmática son:

  • Fey’s Pragmatic Patterns: simple, mide 4 patrones pragmáticos.
  • Dore's Conversational Acts ( Chapman, 1982): función comunicativa, forma y uso de las declaraciones, 8 categorías.
  • Tough's Functions of Language: mide 4 áreas pragmáticas.
  • Halliday's Functions of Language: mide 3 funciones pragmáticas, la interpersonal, textual y ideacional/experiencial. Está limitado a Síndrome de Asperger.
  • Muir's informal Assessment for Social-Communication Skills: limitado. Panorámica rápida del proceso comunicativo: contacto ocular, postura, gestos y expresiones faciales, la habilidad de iniciar una conversación, la habilidad de mantener un conversación, concentración,  consciencia grupal y participación, motivación, conocimiento de la materia, y el grado de relajación/ansiedad.
  • Pragmatic Rating Scale: Compara con otros individuos. Detalla habilidades  pragmáticas.
  • Interaction Record: mide comunicación verbal y no verbal. Detalla la interacción social.
  • Social-Emocional Checklist : se compone de un dominio socio- interactivo, un dominio socio- comunicativo y otro socio- emocional. Válido para selección de objetivos tratamiento.
  • Prutting Pragmatic Protocol (Prutting & Kirchner, 1987). Mide el discurso, lenguaje no verbal, actos proposicionales y actos ilocutivos. Mide 30 parámetros pragmáticos. Único entre las herramientas prágmaticas: provee de una medida de severidad determinada a través de una puntuación ponderada .

4. Fenotipo pragmático en los TEA.

Atwood describió a los niños con Síndrome de Asperger como niños con inmadurez en la empatía y el razonamiento social, así como dificultades en la comunicación y control de emociones, que presentan dificultades haciendo amigos y sufren “bullying”. A mayores, estos niños presentan un lenguaje inusual, con vocabulario avanzado, habilidades de conversación disminuidas y prosodia inusual con tono pedante (Attwood, 2008).

Por su parte, Klin y Volkmar añaden a esta descripción que se trata de niños con pobreza de empatía, con interacción social unidireccional, aislamiento social, con poca comunicación no verbal. Circunscritos a temas como el tiempo, la televisión, ferrocarriles o mapas, excéntricos y con movimientos y postura poco coordinados. En concreto, destacan que la entonación e inflexión en el Síndrome de Asperger no son tan rígidas y monótonas como en los TEA con retraso del lenguaje, su prosodia es pobre, con habla tajante, pérdida de asociaciones e incoherencia, marcada verbosidad sin tener en cuenta al interlocutor acerca de temas de su propio interés (Klin, 1996).

Esta sintomatología es congruente con los estudios de Rodríguez Muñoz, que comparó 18 adultos con Síndrome de Asperger con 18 individuos con desarrollo neurotípico encontrando que no existen diferencias en pragmática textual y sí existen déficit en pragmática interactiva y enunciativa (Rodríguez Muñoz, 2012).

Según otros autores (Myles, 1999), las dificultades en la teoría de la mente de los pacientes con autismo se resumirían en: dificultades para explicar sus propias emociones y comportamientos, predecir el comportamiento de otros basándose en sus emociones, entender que su propio comportamiento impacta en los demás y problemas para compartir la atención.

En cuanto a su inteligencia, en la escala Weschler los componentes verbales son significativamente más altos que los manipulativos. Esto se debe a que su memoria esta muy desarrollada y a su tendencia a la repetición e interpretación literal, por lo que no pueden extraer los significados de las situaciones ni sintetizar las mismas, porque se detiene en los detalles minuciosos. Su pensamiento es visual y tienen las funciones ejecutivas disminuidas, es decir, la planificación, organización, control y atención están comprometidas. Esto le imposibilita generalizar sus aprendizajes a los  distintos contextos (Maristany, 2002).

En 2009, Rea y Volkmar compararon 29 niños TEA dividiéndolos entre Síndrome de Asperger, niños con autismo de alto funcionamiento/TEA no especificado contra 26 niños neurotípicos de 12 a 18 años. Para medir los componentes pragmáticos, usaron la Pragmatic Rating Scale y las entrevistas videograbadas del ADOS. La mayoría de las diferencias que encontraron fueron entre niños neurotípicos versus TEA en general, que presentaron problemas con la toma de turnos ( out of sync) e información inusual. Solo los niños con Síndrome de Asperger fueron significativamente diferentes a los neurotípicos en el ítem “detalle inapropiado preocupación por un tema, escasa reciprocidad e indiferencia”.  Por otra parte, entre los niños con Síndrome de Asperger y Autismo de alto funcionamiento/TEA no especificado encontraron que los niños con Síndrome de Asperger usan un estilo de vocabulario hiperformal y son más verbosos y que los segundos tienen más problemas al mantener la mirada que los primeros. (Rhea, Orlovski, 2009).

Posteriormente Wenche Andersen, para comprobar la validez de la versión noruega de la Children’s Communication Checklist Second Edition ( CCC-2), comparó 77 niños de 6-15 años con Síndrome de Asperger, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y normotípicos. Las conclusiones fueron que las alteraciones significativas de la comunicación pragmática fueron tan comunes en niños TDAH como Asperger pero se distinguen entre si porque los niños con Síndrome de Asperger dan peores puntuaciones en las escalas que evalúan lenguaje estereotipado y la comunicación no verbal. (Wenche Andersen Helland, 2010).

DISCUSIÓN.

A pesar de que el componente pragmático del lenguaje es difícil de medir y en la mayoría de los estudios aquí presentados no se han utilizado test estandarizados, parece que los niños con TEA son más inmaduros en su capacidad de razonamiento social. El componente gramatical es el que menos retraso presenta respecto a los niños normotípicos. Los diferentes estudios coinciden en que la alteración es mayor en otros componentes de la pragmática que implican interacción social (pragmática interactiva y enunciativa).

Parece que las diferencias más significativas entre el Autismo de Alto Funcionamiento y el antiguamente llamado Síndrome de Asperger son la incapacidad para mantener la mirada en los primeros y la verbosidad de los segundos. Esto es congruente con lo que vemos en la práctica clínica diaria.

En esta revisión han quedado aspectos sin resolver respecto a las diferencias pragmáticas entre niños con TEA con retraso del lenguaje comparándolos con TEA sin retraso del lenguaje, debido a la escasez de estudios científicos que traten este tema. Tampoco se ha podido dilucidar los grados de gravedad de la alteración pragmática del lenguaje en los diferentes TEA.

CONCLUSIONES.

Los TEA son trastornos graves de la función pragmática, entendiendo como tal el uso funcional del lenguaje verbal y no verbal en situaciones sociales.

Existen diferentes teorías en cuanto al origen de esta disfunción pragmática, de las cuales la más relevante es  la alteración  en  la Teoría de la Mente. Mediante esta teoría se pretende explicar los déficit pragmáticos en sujetos con TEA, y sostiene que éstos son incapaces de atribuir estados mentales a otros individuos. Esto es congruente con la Teoría de la Motivación Social Reducida de Dawson, que añade una explicación neurobiológica cuyo punto central sería una menor especialización cortical del cerebro social en estos sujetos. En todo caso, existen más teorías como la Teoría de la Coherencia Central y la Teoría de la Disfunción Ejecutiva, que tratan de explicar las alteraciones pragmáticas vistas en sujetos TEA como secundarias a una incapacidad para generalizar a partir de  un suceso o pensamiento concreto.

Esta revisión trata de establecer un fenotipo pragmático en sujetos con TEA. En resumen, lo que se ha visto en diferentes estudios son dificultades en la interacción y razonamiento social.

En cuanto a la pragmática textual no presentan alteraciones gramaticales. No ocurre lo mismo en la gramática enunciativa, donde podemos observar lenguaje inusual, con vocabulario  avanzado  y  prosodia con tono pedante y verbosidad en el Síndrome  de  Asperger;  así  como entonación e inflexión rígida y monótona en  los demás TEA con retraso del lenguaje. Presentan además un lenguaje estereotipado e inclusión de información inusual en las conversaciones.

En cuanto a la pragmática interactiva, presentan pobreza de empatía, con interacción social unidireccional con escasa reciprocidad, problemas con la toma de turnos, aislamiento social, poca comunicación no verbal, y postura y movimientos poco coordinados.

Su inteligencia verbal más alta que la manipulativa debido a que poseen una memoria hiper-desarrollada y tienen dificultades de síntesis y generalización (funciones ejecutivas).

A pesar de los resultados expuestos en esta revisión, son necesarios más estudios con test estandarizados de función pragmática, y con mayores tamaños muestrales.

REFERENCIAS   BIBLIOGRÁFICAS.

  • Adams  C. Practitioner review: The assessment  of language pragmatics. Journal  of  Child Psychology and Psychiatry. 2002;43(8):9 73-­‐987.
  • Attwood T. The complete Guide to Asperger's Sindrome. Jessica Kingsley Publishers. 2008.
  • Baron-­‐Cohen S, Leslie, A.M.; Frith, U. Does the autistic child have theory of mind? Cognition.1985; 21:37-­‐46.
  • Bishop D. Development of the Children’s Communication Checklist (CCC): A method for assessing qualitative aspects of communicative impairment in children. Journal of Child Psychology and Psychiatry.1989;39:879-­‐891.
  • Dawson   G.   Early   behavioral   intervention,   brain   plasticity,   and   prevention   of   autism   spectrum   disorder.   Dev Psychopathol. 2008;20:775 -­‐ 803.
  • De los Heros SN-­‐M, M. Fundamentos y modelos del estudio pragmático y sociopragmático del español. U.S.A.: Georgetown Univertsity Press; 2012.
  • Doquin  de  Saint  Preux  A.  Algunas  consideraciones  respecto  a  la  metodología  de  investigación  en  sociolingüística  y pragmática. Revista Nebrija de Lingüística Aplicada.2011;10(5):54-­‐61.
  • Fran Bodkin M. Social-­‐Pragmatic Language: Beyond Eye Contact. CCC-­‐SLP Center for Communication 2012.
  • Gallardo-­‐Paúls B, editor  Evaluación  Pragmática  Rápida  de  Datos  Orales. XI  Curso  Internacional  de  Actualización  En Neuropediatría y Neuropsicología Infantil; 2009 Marzo; Valencia.
  • Gumperz JJ. Discourse Strategies. Cambridge: Cambridge University Press; 1982.
  • Hill   EB,   CM.   Executive   processes   in   Asperger   syndrome:   Patterns   of   performance   in   a   multiple   case   series. Neuropsychologia. 2006;44 (2822-­‐2835).
  • Kaland N, Moller-­‐Nielsen,A., Callesen, K., Mortensen,E.; Gottlieb, D. and Smith, L. A new "advanced" test of theory of mind: evidence fromo children and adolescents with Asperger syndrome. Journal of Child Psychology and Psychiatry.2002;43:517-­‐ 528.
  • Klin AV, F.R. The pervasive developmental disorders: Nosology and profiles of development. In: S. Luthar; J. Burack DCJW, editor. Developmental perspectives on risk and psychopathology. New York: Cambridge University Press; 1996.
  • Leech G. Principles of Pragmatics. London, UK: Longman; 1983.
  • Maristany M. El alumno con Síndrome de Asperger en la escuela primaria 2002. Disponible: http://www.asperger.org.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=60.
  • Myles BS, J. Asperger Syndrome and Difficult Moments. Shawnee Mission, KA: Autism Asperger Publishing Co; 1999. Peter de Villiers PD. Assessing Pragmatic Skills in Elicited Production. Seminars in Speech and Language.2004;25(1).
  • Rhea P, Orlovski S, Marcinko H, Volkmar F. Conversational behaviors in youth with high-­‐functioning ASD and Asperger syndrome. Journal of autism and developmental disorders.2009;39(1):115-­‐125.
  • Rodríguez Muñoz FJ. La conciencia pragmática de adultos con síndrome de Asperger. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología.2012;32:21-­‐31.
  • Volden J PL. Measuring Pragmatic Language in Speakers With Autism  Spectrum Disorders: Comparing the Children’s Communication Checklist—2 and the Test of Pragmatic Language. American Journal of Speech-­‐Language Pathology. 2010;19(August  ):204-­‐212.
  • Wenche Andersen Helland WB, E;   Helland, T; Heimann,M. Exploring Language Profiles for Children With ADHD and Children With Asperger Syndrome. Journal of Attention Disorders.2010;16(1):34-­‐43.

Acerca del Autor

María José Guerra Guimarey

María José Guerra Guimarey

María José Guerra Guimarey

Máster Online de Intervención en TEA AEPCCC, 2ª Edición. 

Comentarios (0)

Déje un comentario

Estás comentando como invitado. Autentificación opcional debajo.

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario y garantizar su correcto funcionamiento. Puede cambiar la configuración u obtener más información si consulta nuestra Política de Privacidad.

Acepto las cookies de este sitio

EU Cookie Directive Plugin Information